La archiconocida y mundialmente distribuida Wooly Bugger nació en los años sesenta como una imitación de larvas de Hellgrammites. Russell C. Blessing de Harrisburg Pennsylvania tomando modificando una mosca que tenía el cuerpo de chenille y la cola de marabou conocida como Blossom Fly a la cual Blessing agrego el hackle en el cuerpo llegando a la Wooly Bugger.  

Al comienzo la Wooly Bugger de Blessing fue considerada una monstruosidad por sus compañeros de pesca entre los que estaban Vince Marinaro y Barry Beck, pero pronto la Wooly Bugger llegó al oeste americano y el resto es historia.

Atada en diferentes formas la Wooly Bugger puede imitar toda una serie de cangrejos y otros crustáceos, pequeños peces, sanguijuelas, renacuajos  y ninfas grandes como Hellgrammites y Stoneflies.

Materiales necesarios

Anzuelos  Los más variados anzuelos pueden emplearse para atar Wooly Buggers siendo los de streamers lo más usados pero quedan muy bien en anzuelos de salmón y similares de stelhead. En la foto hemos usado Mustad 9672 tamaño 4

Hilo: Del 8/0 al 3/0 según el tamaño de la mosca.

Cola: Plumas de marabou o fibras de marabou en los tamaños mas chicos. En la foto marabou negro.

Cuerpo: Chenille en todas sus variedades, en la foto chenille común mediano color oliva

Listado:  Alambre de cobre

Hackle:  Pluma de lomo de gallo

Pasos del atado

Foto 1

Cubrimos la pata del anzuelo con vueltas de hilo separadas en forma de X que impedirán junto con un cementado posterior que el cuerpo de nuestra Wooly Bugger se de vuelta con el uso.

Foto 2

Vemos una pluma correcta de marabou con un raquis central fino.

Foto 3

Pluma de marabou incorrecta para una Wooly Bugger grande por tener el raquis central muy grueso.

Foto 4

Usando fibras del mismo largo eliminando las mas cortas formamos la cola de nuestra Wooly Bugger con un largo similar al de la pata del anzuelo cuando buscamos imitar pancoras. Para imitar peces la cola puede ser más fina y larga.

Foto 5

En esta vista ventral vemos como las vueltas de hilo en forma de X y el atado de la cola con vueltas de hilo no muy cerradas permite f+ver el anzuelo por debajo. Es el momento de cementar la parte de abajo con cianoacrilato. El anzuelo quedará firmemente pegado a la cola y no habrá forma de que el cuerpo gire. Si cubrimos todo el anzuelo con vueltas muy juntas de hilo el cemento no llega al anzuelo y como el hilo es encerado nunca lograremos un atado firme del cuerpo.

Foto 6

En la parte de abajo atamos un trozo de alambre de cobre mediano que servirá para listar la mosca, agregar algo de brillo y por sobretodo fijar el hackle del cuerpo.

Foto 7

Pelando la punta del chenille atamos lo atamos cerca de la cola, si el chenille es fino podemos atarlo de adelante hacia atrás para engrosar un poco el cuerpo compensando la falta de diámetro del chenille fino. Una Wooly Bugger que imita pancoras es más corpulenta que otra que imita un alevino o una ninfa.

Foto 8

Con cuidado envolvemos el chenille hacia adelante peinándolo para atrás en cada vuelta para lograr un cuerpo denso y parejo.

Foto 9

Pluma de saddle o lomo de gallo de largo y ancho correctos para esta Wooly Bugger.

Foto 10

Atamos la pluma adelante con la parte cóncava apuntando hacia la cola.

Foto 11

Envolvemos tres vueltas juntas adelante siempre yendo hacia la cola formando un collar y luego con el resto de la pluma seguimos hacia la cola separando las vueltas para que se vea el cuerpo. Una vez que llegamos cerca de la cola con la pluma con el alambre de cobre atamos hacia adelante reforzando cada vuelta de pluma con una vuelta de alambre.

Contraatando la pluma con el alambre logramos que nuestra Wooly Bugger sea literalmente  indestructible, aunque la pluma sea cortada por los dientes de las truchas permanecerá sujeta al cuerpo por el alambre sin salirse como sucede en otros estilos de atado donde la pluma va de atrás hacia adelante sin refuerzo alguno. En este caso la pluma va de adelante para atrás donde el alambre la ata hacia adelante. Una vez que llegamos a la cabeza atamos el alambre con el hilo de atar, cortamos el sobrante, realizamos una cabeza prolija y nuestra Wooly Bugger está lista. Hemos usado hilo blanco para que se vea mejor en las fotos y al final pintamos la cabeza terminada con marcador negro.

MATERIALES

Anzuelos:

Hilo y Alambre:

Plumas:

Flash y Chenille: