Integrando prácticas de conservación a nuestra vida de pescador.

Desde que era chico, una de las lecciones que siempre me inculcaron fue la de la Pesca y Devolución. Este concepto no es para nada moderno, y data de finales del siglo 20 en el Reino Unido, cuando los pescadores de agua dulce empezaron a aplicar esta práctica para evitar que ciertas especies desaparecieran de los recursos acuosos.

Años mas tarde, la metodología cobraría popularidad, cuando en Michigan, Estados Unidos se implementara como una medida estatal para proteger los recursos, enfocándose mas en la diversión de pescar, por sobre el concepto de pescar y comer lo capturado. Lee Wulff, era uno de los principales voceros del movimiento, al cual se había sumado en 1936.

La metodología del Catch & Release ha ido evolucionando con los años. Biólogos de todo el mundo han participado en buscar formas de mantener vivo su hobby, reduciendo el impacto que este genera en los peces.

Las técnicas básicas para el Catch & Release, y que son de sencilla aplicación por todos son las siguientes:

  • Evitar una pelea excesiva o larga con el pez.
  • Evitar dañar la piel, escamas o baba del pescado con redes, manos secas o superficies secas. Esto termina quitándoles una capa de protección contra infecciones y hongos y pone en riesgo su vida.
  • Evitar dañar la garganta o agallas. El uso de forceps y herramientas similares es recomendado para remover una mosca.

En años recientes estas técnicas se han ido perfeccionando, bajo nuevos estudios, lo que nos permite sumar un par de técnicas y recomendaciones sencillas y fáciles de aplicar, que ayudarán a que la tasa de supervivencia de nuestras capturas esté por encima del 97%. Estas son:

  • Mantener al pez húmedo o bajo el agua todo el tiempo. De necesitar sacar una foto, preparse de antemano con el pez bajo el agua, sacarlo solo para la foto y rápidamente volverlo a meter al agua.
  • Usar anzuelos sin rebaba, si bien no necesario, ayuda a remover el mismo con facilidad y poca molestia al pez.
  • No usar anzuelos dobles o triples, según estudios aumenta la supervivencia en un 12%.

Estas técnicas son de fácil aplicación, y se pueden volver una segunda naturaleza para todo pescador con tan solo aplicarlas un par de veces. Preservar los ríos, lagos y mares no solo nos garantiza que vamos a tener siempre buena pesca, sino que también nuestros hijos y nietos la tengan.